martes, 18 de noviembre de 2008

Estilo & Arquitectura !





El edificio del Palacio de los Tribunales de Justicia de Santiago se encuentra emplazado en la segunda manzana sur-poniente a partir de la Plaza de Armas, ocupado una superficie de 4.006 m². Limita con la calle Compañía al norte, al sur con otras propiedades, al oriente con calle Bandera y al poniente con calle Morandé, ubicándose dentro de la "Zona Típica del Centro de Santiago".

El palacio posee un estilo neoclásico, de inspiración greco-romano, con influencia francesa. Fue construido utilizando ladrillo y adobe en el área más antigua, y hormigón armado en la más nueva. Tiene tres pisos o plantas (más un zócalo o piso inferior): el primer piso es ocupado por la Corte de Apelaciones de Santiago, el segundo es utilizado por la Corte Suprema; y en el piso inferior está instalada la Corte Marcial del Ejército, Fuerza Aérea y Carabineros y la Biblioteca de la Corte Suprema.

La fachada del palacio, que está frente a la calle Compañía, ocupa toda la extensión de la manzana. El pórtico o ingreso principal del edificio, correspondiente a calle Compañía Nº 1140, está formado por dos columnas centrales y dos medias columnas laterales, que sostienen un balcón desde el cual nacen otras dos columnas centrales y dos medias columnas laterales de estilo jónico; en la parte superior de éstas se ubica un friso con la frase "TRIBUNALES DE JUSTICIA", y sobre éste un diseño en bajorrelieve de un cóndor apoyado en un libro en el que aparece la palabra "LEX" (ley en latín).

Las puertas exteriores son de madera de pino oregón, engrosadas con nogal americano, e incluyen decoraciones en bronce fundido.

Además, existen dos accesos laterales al edificio: uno por calle Bandera Nº 344 y 346 –que sólo se abren en situaciones puntuales, básicamente de emergencias, y otro por calle Morandé Nº 345 –de uso en horarios predeterminados, a través de una escalera, debido a la diferencia de nivel existente entre el primer piso del edificio y la calle.

La escalera principal, frente al vestíbulo o hall de acceso tras el pórtico, es de mármol y está decorada con dos cariátides, que son obra del escultor español Antonio Coll y Pi, que sostienen un friso con la inscripción "CORTE SUPREMA"; dicha escalera se bifurca en dos, luego del descanso intermedio, sobre el cual está instalada una placa recordatoria de los Presidentes de la Corte Suprema.

La techumbre del palacio está formada por una cubierta vidriada, sostenida por una estructura metálica. El sector central del segundo piso está cubierto por una cúpula sustentada por arcos, apoyados en pilares, que en sus esquinas incluyen las cuatro virtudes cardinales (templanza, prudencia, fortaleza y justicia), representadas mediante figuras femeninas en bajorrelieve; los mismos arcos antes mencionados sostienen en su parte superior una viga donde se apoya un vitral de tres paños con una alegoría sobre la "justicia chilena", que es obra de la casa Mayer y Cía. de Munich, Alemania.

El palacio, sin perjuicio de las labores que le competen a Carabineros, es custodiado por una guardia de Gendarmería de Chile.

Historia





Durante sus primeros años de existencia, la corte suprema y la corte de apelaciones de Santiago ocuparon diversos edificios respecto de los cuales, en muchos casos, no tuvieron el uso exclusivo o privativo, debiendo compartirlos con otras instituciones públicas.

La construcción de un nuevo edificio para el funcionamiento de los tribunales de justicia de Santiago fue impulsada por el gobierno del presidente Federico Errázuriz Echaurren (1896-1901). Para su edificación se estimó una inversión de 1.000.000 de pesos de la época, llamándose a concurso el 24 de marzo de 1900.

El diseño del proyecto correspondió al arquitecto francés Emilio Doyére, quien además dirigió técnicamente la obra, elaboró los planos y presupuestos, y redactó las especificaciones, siendo asistido por su alumno y discípulo chileno Alberto Schade.

Los primeros proyectistas del edificio, en el siglo XIX, fueron Manuel Aldunate, Fermín Vivaceta y José Tomás Gandarillas.

El palacio fue construido por la Inspección de Arquitectura del Ministerio de Industrias y Obras Públicas, en el marco del Centenario de Chile, en dos etapas: de 1905 a 1911, y de 1928 a 1930. En la primera etapa se edificó el ala o sector poniente del inmueble y su acceso principal; mientras, en la segunda etapa se construyó el sector o ala oriente del inmueble, culminándose con ello su edificación.

Entre 1905 y 1906, es decir, a fines del gobierno del presidente Germán Riesco, se efectuaron las labores de demolición, limpieza y cierre del sitio, y desde 1907 a 1911 la construcción ropiamente tal de la primera ala del edificio, que fue inaugurada oficialmente en 1914, bajo la presidencia de Ramón Barros Luco.

Para la segunda etapa de construcción se debió demoler el antiguo edificio del Tribunal del Consulado (de 1807), que hasta entonces era ocupado por la Biblioteca Nacional de Chile, y del cual sólo se conserva una reja y placa conmemorativa. De acuerdo a los diarios de la época, el edificio fue completamente ocupado hacia fines de 1931, ejecutándose los últimos trabajos para su conclusión en 1936.

En 1976 fue declarado "Monumento Histórico Nacional" por el Ministerio de Educación, mediante el Decreto Nº 583 de 28 de junio del mismo año.

A consecuencia del terremoto de 1985, el palacio sufrió algunos daños, siendo objeto de reparaciones menores.

En julio de 2002, por motivos de seguridad, la Corte Suprema decidió instalar un detector de metales en la entrada del edificio; y desde 2003 el palacio ha abierto sus puertas para las actividades del Día del Patrimonio Cultural.

En diciembre de 2005 el palacio fue traspasado desde el Estado, a través del Ministerio de Bienes Nacionales, a la Corporación Administrativa del Poder Judicial.